CALIBRACIÓN DE RODILLOS DE CAUCHO – SU IMPORTANCIA EN LA IMPRESIÓN

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El proceso de impresión es algo sumamente complejo. Está sujeto a múltiples variables, entrelazadas unas con otras que de forma compleja intervienen y logran que una prensa imprima o no. Hablamos desde el factor humano como es el prensista, su ayudante, su “feeder”, las condiciones de trabajo, el orden y limpieza, la metodología de trabajo, los controles de producción y calidad, así como los sustratos, mantillas, planchas, tintas, químicos de limpieza, solución de fuente y algo sumamente importante: Los rodillos.

No solamente debemos contar con el tipo de rodillos adecuados para nuestro proceso, también es necesario que estos cumplan con las normas de calidad de los fabricantes de máquinas y más aún, que estos sean calibrados al momento de su montaje de forma ordenada, sistemática y correcta.

Los rodillos tienen un ciclo de vida útil, que empieza desde que son sacados de su caja para ser instalados en máquina, la instalación propia, su ajuste, su desempeño, su desgaste, y su tiempo de cambio.

Este ciclo puede ser tan extenso o tan corto en función del estándar de calidad del rodillo, su montaje, limpieza y cuidado. Normalmente hablamos de un periodo de ajuste de dos semanas, tiempo en el que, una vez montado y calibrado CORRECTAMENTE el rodillo se asienta en maquina bajos los efectos de tinta, químicos, lavadores, agua, y solución de fuente. Posteriormente el rodillo pasa a una etapa de trabajo que suele ser variable marca a marca, un periodo de desgaste, para finalmente terminar en un periodo de degradación y cambio.

No hay una ecuación que nos diga a ciencia cierta cuanto puede durar un rodillo, ni en tiempo, ni en número de tiros. Existen rodillos que pueden durar una semana, como otros que pueden durar hasta seis o más años. El conocimiento del componente y su cuidado hará que la vida útil sea más larga o más corta.

En los últimos años, los componentes que conforman un rodillo de caucho sintético han cambiado de manera excepcional, hace no mucho se hablaba de rodillos de Uretano o de Poliuretano como los adecuados para imprimir. Hoy, hablamos de rodillos a base de componentes como el NBR NBR (Rodillo de Nitrilo Butadieno por sus siglas en inglés) o el EPDM (Monómero de Dieno de Etileno-Propileno por sus siglas en inglés), y en algunos casos mezclas que dan por resultado híbridos que permiten el uso de tintas de secado por oxidación como UV.

Hablando en específico de calibración de rodillos, lo primero que debemos tomar en cuenta es que un rodillo usado no es igual que un rodillo nuevo. ¿Porqué? Simplemente porque el rodillo viejo tiene una dureza mayor de la nominal además de un diámetro menor.

El caucho sintético que conforma el cuerpo tiene poros, y estos, aún con una limpieza adecuada se saturan de contaminantes que terminan por endurecer la superficie, volviéndola lisa. Es cuando hablamos de que rodillo está “cristalizado”. El ajuste contra un rodillo duro o contra la plancha, hará que, junto con la oscilación, termine por disminuir el diámetro hasta un punto donde el contacto ya no será posible, o simplemente será posible a costa de dañar partes mecánicas de la prensa.

Una vez que desmontamos rodillos viejos de la máquina, debemos checar que las partes mecánicas que intervienen en el montaje, oscilación y trabajo de los mismos estén en condiciones adecuadas. Posteriormente debemos liberar a cero la presión de calibrado, y ya una vez que estén montados los nuevos, iniciar la calibración de forma suave hacia adelante, en contacto con el rodillos duro o la plancha.

Existen básicamente tres tipos de ajustes erróneos:

  • El primero cuando tenemos una huella más grande de un lado y más chica del otro, ajuste no uniforme. En este caso debemos liberar la presión y recalibrar nuevamente hasta lograr la huella uniforme a lo largo de la superficie de caucho
  • El segundo, una huella más chica en ambos lados y más grande al centro, ajuste abombado. Nuevamente, debemos liberar la presión y recalibrar nuevamente hasta lograr la huella correcta.
  • El tercero y más crítico, una huella más grande en los extremos y más chica al centro, ajuste alto y bajo. En este caso debemos retirar en forma inmediata el rodillo y si este no sufrió una deformación permanente, será posible el poderlo recalibrar.

Los puntos de contacto al momento de calibrar deben ajustarse simultáneamente, siguiendo las indicaciones del manual del fabricante de cada máquina

Algo muy importante que debemos tomar en cuenta: Nunca demos por sentado que una vez que el rodillo quedo calibrado de inicio, este se mantendrá así hasta el final de su vida útil. Siempre es y será recomendable que, pasados unos días, revisemos nuevamente la calibración para llevar a cabo el ajuste final.

Los rodillos están sujetos a una deformación y presión muy grande.

Tomemos este ejemplo:

Para pasar de un huella de 4 mm a 6 mm, se requiere de un aumento del 50%, sin embargo la línea de fuerza aumenta de 4 a 14, es decir 350% más.

Ahora bien, para pasar de 4 a 8 mm, es decir un 100%, se requiere de un aumento en la línea de fuerza de un 825% más!

Esto les da una idea del esfuerzo al que está sometido el rodillo.

Otro dato para calibración: En términos generales, un rodillo de forma debe tener una huella máxima de 4mm + 4/100 de diámetro total, es decir que si tomamos un rodillo con un diámetro de 80 mm cómo ejemplo, tendremos un huella máxima de 4 + 3.2 = 7.2 mm

Un rodillo de distribución en cambio, tiene una huella máxima de 3 mm + 3/100 de su diámetro total, por lo que si tenemos uno de 80 mm de diámetro, su huella máxima será de 3+ 2.4 = 5.4 mm.

Mayor huella implica mayor presión, mayor presión implica mayor fuerza en las espigas, mayor fuerza en las espigas implica mayor energía para correr la prensa, mayor energía implica calor y mayor desgaste de partes mecánicas y principalmente del rodillo.

Una calibración adecuada de rodillos conlleva a una impresión uniforme, constante y de mayor estándar de calidad.

La regla de oro es: CALIBRAR LO MAS SUAVE POSIBLE

 

Confiemos en nuestra experiencia, sí, pero comprobemos siempre.

 

Por: Enrique Iturbe Martínez                                                                                                                                                      Gerente General                                                                                                                                                                  Bottcher Sistemas S de RL de CV                                                                                                                            www.bottcher.com                              

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